La reciente investigación de IWSR sobre el mercado de bebidas revela una transformación marcada en los hábitos de consumo de alcohol, con los consumidores mostrando una preferencia clara por el consumo en el hogar en lugar de visitar establecimientos de hostelería. Este cambio, según la compañía, sugiere que los comportamientos adoptados durante la pandemia de Covid-19 están arraigándose de manera duradera.
Tendencias regionales y desafios para la industria
Según IWSR, la preferencia por el consumo en el hogar como medida de ahorro es más evidente en mercados de Europa y América del Norte, donde el retiro en las instalaciones se utiliza como respuesta a la crisis del costo de vida. En contraste, en varios países de Asia, las actitudes son más positivas, y el sector de hostelería se está recuperando con más fuerza.
Aunque muchos establecimientos se recuperaron en 2022 tras los mínimos causados por el confinamiento en 2021, la mayoría aún no ha alcanzado los niveles pre pandémicos en la participación del consumo total de alcohol en sus instalaciones, según datos de IWSR.
En términos del total de bebidas alcohólicas (TBA), el consumo en las instalaciones representó el 35% en 2019, disminuyendo al 23% en 2020. En la recuperación, las instalaciones locales representaron el 28% confirmado en 2021 y el 29% en 2022.
Según Richard Halstead, director de operaciones de Consumer Insights en IWSR, la tendencia hacia el consumo en el hogar está polarizada en los mercados clave, siendo Asia la única región con un sentimiento neto positivo hacia la salida.
Preferencias de consumo
Una encuesta de consumidores realizada en abril de 2023 indica que, en promedio, alrededor del 60% de los consumidores en América del Norte, partes de Europa, Sudáfrica y Australia salen menos. Mientras tanto, alrededor del 50% en China e India afirma salir más.
La preferencia neta por el consumo en el hogar es evidente en todas las regiones, siendo más pronunciada en Australia/Sudáfrica y menos notoria en Asia.
Las actitudes hacia el consumo local versus en el hogar están influenciadas por diversos factores, como el clima macroeconómico y las actitudes culturales hacia la socialización. Los aumentos del costo de vida están afectando al sector local, y se espera que los cierres aumenten en 2023 debido a los altos costos en energía, personal, alimentos y bebidas.
A pesar de la disposición a salir más fuerte entre la generación Z, el sentimiento general, especialmente fuera de Asia, sigue siendo pesimista hacia la hostelería. Los desafíos financieros y de salud, particularmente entre la cohorte LDA Gen Z, afectarán inevitablemente el gasto y la frecuencia en el sector hostelero. El futuro plantea interrogantes, pero la adaptabilidad y la innovación serán clave para superar estos desafíos en constante evolución.